Manuela y su Mochila de 10kg de Grasa

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Manuela y su Mochila de 10kg de Grasa

Manuela y su Mochila de 10kg de Grasa

Si sois de Gijón es posible que conozcáis a Manuela, y si no lo sois, ¡también! Ir con ella por la calle es un constante ir y venir de “¡Hola Manu! ¡Que tal Manu!” Y ella corresponde siempre con esa sonrisa y energía positiva que desprende por los cuatro costados.

Aunque Manuela es una persona muy activa (dirige una empresa de eventos llamada BLINCA conmigo). Venía de una etapa en la que había dejado la competición deportiva a causa de las lesiones, y su cuerpo y su metabolismo acabaron resintiéndose.

Una de las ventajas de mi trabajo es que conoces a mucha gente interesante y Manuela sin duda ¡es una de ellas!

Experiencias Veguinut

TESTIMONIO DE MANUELA:

Siempre me gustó mucho comer, pero ¿cómo comía? Pues visto ahora después de conocer a Shafika y su centro Veguinut, visto ahora pasados 8 meses, 10 kilos de grasa menos y unos cuantos centímetros abandonados por el camino…. Está claro, cómo comía… ¡FATAL!

¡Esta es una historia de reeducación, de disciplina y de comida sana – comida real! Os voy a contar mi experiencia en este viaje de la alimentación saludable, de cómo comencé y de cómo es mi vida ahora, continuando el camino sin una mochila cargada de 10 kilos de grasas, azucares y otras cosas nada bonitas.

Tengo 31 años, (mi edad metabólica decía que tenía 45 cuando conocí a Shafika… Que maja ella con sus gráficas, báscula y metabolismos varios…) Desde los 8 hasta los 28 practique balonmano llegando a la alta competición. A los 28 años una lesión me impide continuar en las pistas y abandono la práctica deportiva, la competición y todo lo que eso conlleva, pase de entrenar 3 horas al día 6 días a la semana a no hacer nada… pase de los 70 kilos a los 90.

Mi alimentación podría resumirse así:

  • Desayuno: Una vaca con magdalenas y leche.
  • Comida: Una vaca. (Hidratos, grasas….)
  • Cena: Una vaca y media
  • Fruta y verdu… ¿que?

Cuando hacía deporte, a pesar de no estar bien alimentada, no tenía kilos de más, soy una persona musculosa y la alta intensidad de la práctica deportiva hacía que quemara esos “kilos de más”.  Siendo consciente ahora de la importancia de la alimentación creo que alguna de mis lesiones deportivas podrían haberse evitado con otro tipo de alimentación… ¡Pero esa es otra historia!

Todo comenzó un día paseando con Marta y mis amigas Nanus y Estela, coincidimos con Shafika y Dani y acabamos hablando de deporte, alimentación y lesiones. Como es de esperar, Shafi controla mucho del tema y después de aquella conversación…

  • “Cómo puede ser que con lo que me muevo, peso tanto?”
  • “El peso es súper malo para la rodilla…”
  • “Se encuentra mejor mi abuela físicamente que yo….”

Después de que Marta me convenciera para visitar Veguinut, el 18 de Abril los enormes ojos negros de Shafi me animaron a subirme en su báscula moderna y molona….  Y ZAS! 85,3 Kilos, 45 años edad metabólica y un sin fin de datos y gráficas en color rojo……

“¡¡¡Por qué!!! ¡¡¡Por qué yo!!! si me noto súper sana, si toda mi vida he hecho deporte…. ¡¡¡Por queeeeee!!!”. En lugar de venirme abajo y no querer volver, aquella imagen de mi salud me motivo para enfrentarme a la situación y tirar para adelante.

Después de unos días recibimos la dieta de Shafika: 5 comidas al día, mucha agua, muchos alimentos sanos y nutritivos y mucha información nueva, ¡se abría ante mí el nuevo mundo de la comida sana!

Cuando pensé en hacer dieta (dato importante, nunca antes había hecho dieta) me imaginaba privándome de cosas y pasándolo fatal y aunque no es un camino de rosas, puesto que tienes que reeducarte, ser consciente de que tu alimentación no es correcta y EDUCAR TU PALADAR, reconozco que mi propio cuerpo pasados unas semanas se había acostumbrado a beber agua, tomar varias comidas al día, olvidar esa ansiedad por algunos “alimentos” (chocolate, bollería industrial, grasas…). Así, el camino que comenzó siendo cuesta arriba las dos primeras semanas, acabo yendo cuesta abajo, sin frenos y perdiendo kilos. Mi cuerpo se habituó a la comida sana – comida real, me pide determinados alimentos que antes casi no sabía que existían.

Está claro que tienes que poner de tu parte, el deporte me hizo una persona disciplinada y visitar a Shafika cada semana me ayudó mucho, me fijó un objetivo diferente en cada ocasión, tenía una meta donde llegar y gracias a eso me motivaba y me centraba. En casa me resultó sencillo por que Marta hacía dieta conmigo y entre las dos nos dábamos mucho apoyo, cambiamos nuestra manera de comer, nos reeducamos y cocinamos mucho más sano.

Conozco un sin fin de nuevos alimentos, sé que hace bien a mi cuerpo y que no y aunque no me privo de nada, tampoco siento la necesidad de comer azúcar o grasas, mi propio cuerpo me pide que comer…. Y es que…. ¡¡¡Como ensalada y fruta todos los días!!! Ahora mismo mi metabolismo está activado, todas las gráficas en verde (yuju!) y mi cuerpo adelgazada por si sólo sin esfuerzo alguno y lo más importante: ¡con salud! Me noto fuerte de nuevo, con energía… y es que… el camino sin una mochila de 10 kilos de grasa ¡es mucho más llevadero!

Ahora mismo animo a todo el mundo a cuidar su alimentación, no en plan: “ADELGAZAAAA” que eso no es lo importante, sino en el sentido de: “Somos lo que comemos, vigila tu salud y tu cuerpo, ¡que solo tenemos uno! Mímate y cuídate también por dentro”

Gracias Shafi por educarme, apoyarme, animarme y todo lo que sea positivo y acabe en “arme” gracias Marta por caminar a mi lado.

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